jueves, 22 de enero de 2015

La política de vivienda no es una política de barrios




Politica Urbana en Venezuela = Politica de Vivienda. Fuente: Correo del Lago

Cuando se habla de política urbana en Venezuela, generalmente se habla de vivienda. La vivienda no es más que un pequeño retazo de lo que debería ser cualquier política urbana, pero en países en desarrollo como el nuestro resulta siempre de gran visibilidad por la dificultad que existe –sobre todo en Venezuela– de adquirirla. Pocas veces he tocado el tema de la vivienda a profundidad, pero lo que si debe quedar claro es que es fundamental determinar cuál es el rol del Estado en materia urbana. La vivienda, siendo una parte de ello, no debería ser nunca el eje central de este tipo de políticas, tomando en cuenta que en el barrio, que pudiéramos considerar las áreas urbanas con peores condiciones de habitabilidad, lo único que se puede observar a simple vista es que la gente –dentro de sus posibilidades– puede darse su vivienda.


                Respondiendo a esta realidad, la política central del gobierno ha sido la construcción masiva de viviendas. Como siempre, la Revolución ha querido “distanciarse” de la Cuarta Republica utilizando las mismas políticas y modificando la forma en que se venden a la población. El problema central no es tanto la corrupción, el despilfarro, o las irregularidades; sino que en definitiva ni porque se hayan construido todas las viviendas prometidas, entregadas en tiempo record y con la eficiencia máxima posible se iba a resolver el problema. Sencillamente porque como mencione en uno de los primeros posts del blog acerca de la Misión Vivienda: ¡la vivienda no es el problema!
 
Politica de barrios en Venezuela? "Dios Proveera" Fuente: La Patilla
El día de ayer (miércoles 21 Feb 2015) fue el tan esperado discurso de Memoria y Cuenta en Venezuela, donde además de los anuncios en materia económica, se mencionaron algunas acciones con repercusión en las políticas urbanas a futuro: el aumento de 127 a 200 corredores de la Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor; la construcción en el 2015 de 400 mil viviendas (es decir más de lo que construyó Chávez entre 1998-2012 con el precio de petróleo más alto en la historia del país); y el aumento de la gasolina (que aunque no lo dijo, cuando se habla de “revisión” generalmente quiere decir que la medida está decidida). En resumen: la misma política errada sobre la vivienda. El problema principal ha sido, a mi juicio, pretender que una política urbana enfocada en la vivienda podía resolver el déficit que existía, y que se refleja enormemente en los barrios que rodean cada centro poblado del país. Irónicamente, el gobierno más antiyankee de la historia Venezolana aplica medidas que buscan alcanzar el sueño americano: vivienda propia y gasolina barata. Los resultados ya los conocemos todos: aumento del déficit habitacional, más controles, corrupción, irregularidades en la construcción y adjudicación de viviendas, subsidios ineficientes, perdidas a la nación, etc.

Quedaría por preguntar qué tipo de políticas deben adoptarse entonces para atacar los problemas que se viven principalmente en los barrios. En primer lugar hay que decir que no hay una solución única y que es posible que existan respuestas que deban generarse desde el país considerando las particularidades que pudiéramos tener. Sin embargo, esto no quiere decir que no podamos ver hacia otros países y regiones del mundo para tomar algunas ideas sobre cómo construir una política urbana de barrios coherente con nuestras necesidades.

África es un continente que ha tenido un desarrollo urbano parecido al nuestro. Principalmente el hecho de que una vez que empezó a urbanizarse, los sectores más pobres fueron aglutinándose alrededor de las grandes ciudades en barrios –funcionando con los mismos o mayores problemas que en Venezuela. En un artículo publicado en SustainableCitiesCollective se plantean algunas condiciones para solucionar el “problema del barrio” que serían, quizás, algunos pointers básicos para cualquier política de barrios.
1.       Enfoque en el ambiente/entorno: El reconocimiento de los habitantes del barrio requiere mucho más que simplemente darles vivienda. Los servicios como la electricidad, teléfono, agua, drenaje y alcantarillado generalmente es mucho más importante que la vivienda y es lo que generalmente falta y cuesta más.
2.       Tenencia de la tierra: La tenencia de la tierra es otro factor importante y distinto a ser dueño de la bienhechuría (vivienda). Esto no quiere decir que cada persona deba tener su lote de tierra, pero si significa que deben tomarse en cuenta las diferentes formas de propiedad que se aplican en el mundo actualmente y como estas pudieran facilitar el desarrollo de cualquier propuesta. La tenencia tanto de la tierra como de la vivienda, son factores fundamentales para el desarrollo de estas comunidades puesto que representan el patrimonio de cualquier grupo de habitantes.
3.       Participación: Por último la participación es una herramienta que tiene que permitir a quienes van a llevar a cabo cualquier propuesta conocer cuáles son las necesidades más importantes de la comunidad para ser atendidas. Existe mucho debate sobre cuál debe ser el grado de participación de la comunidad y es un cuestión que posiblemente se resuelva a través de la práctica.
 
Si el gobierno construyera tan rapido como la misma gente quizas hubiese acabado con el deficit, pero solo con eso. Fuente: Colegio de Arquitectos de Venezuela
En definitiva, estos tres elementos: mejora del entorno, tenencia y participación, resultan muy distantes de la realidad de nuestro país. Por más que se quiera hablar de gobierno participativo, la realidad es que en Venezuela esto se ha convertido más en un sistema clientelar que en verdadera participación. Los resultados de las misiones no representan más que una nueva fórmula de ofrecer viviendas que no responde a estos tres elementos mencionados. Cualquier política de barrios, debe considerar estos elementos como ejes centrales de actuación, porque cuando no se es dueño del terreno y no se cuentan con los servicios y equipamientos necesarios para vivir en un ambiente idóneo, de nada sirve tener cuatro paredes regaladas por el Estado.