sábado, 27 de septiembre de 2014

El costo escondido del carro


Recursos usados para vialidad en EEUU. Fuente: Streetblogs

Ya en enero empecé a hablar un poco de alguno de los costos asociados al carro que lamentablemente están subsidiados en Venezuela. Esta vez quiero no necesariamente ahondar en el mismo tema, pero si comenzar a poner sobre la mesa puntos que considero importante. Aunque es bien sabido que comprar un carro ahorita es imposible y que el subsidio a la gasolina no sólo beneficia a los más pudientes sino que supone perdidas económicas y ambientales a la nación, existen otros costos asociados al carro que no percibimos del todo. Yo diría que ni nos importan, ni nos interesa pagarlos. Estamos tan metidos en el sistema de la ciudad carro-céntrica que ya es parte de nosotros. Sin embargo, creo que siempre es bueno abrir la puerta y ver como es el mundo allá afuera.


De acuerdo con un reporte del Pew Charitable Trusts [imagen arriba] y un artículo de Streetblogs en Estados Unidos [Dígase: el Imperio, la cuna del capitalismo, la derecha burguesa, y todo aquel peyorativo que a alguien de izquierda se le ocurra decir] la realidad es que el uso del carro está parcialmente subsidiado. Aquí esa realidad pasa también pero con una particularidad especial. El desglose de los datos es el siguiente:

Nivel de Gobierno
Forma de Ingreso
Porcentaje
Total
Federal
Impuesto a la gasolina
66%
100%
Impuesto al vehículo
13%
Fondos Generales
14%
Otros Impuestos
7%
Estadal
Impuesto a la gasolina
31%
100%
Impuesto al vehículo
21%
Peajes
11%
Fondos Generales
6%
Otros Impuestos
19%
Bonos
12%
Local
Impuesto a la gasolina
~0%
100%
Impuesto al vehículo
4%
Peajes
3%
Fondos Generales
47%
Impuestos de Propiedad
15%
Otros Impuestos
18%
Bonos
13%
Fuente: Pew Charitable Trusts.

En resumen, a nivel Federal 79% del ingreso proviene de los conductores; a nivel Estadal 63%; y a nivel Local 7%. Con esto solo quiero ilustrar dos cosas: (1) con base en estos datos resulta notorio que a medida que nos acercamos al nivel local el nivel de subsidio es mayor puesto a que son necesarias otras fuentes de pago para mantener las vías; y (2) fijarnos en la cantidad de recursos financieros con los que cuentan los municipios y estados en EEUU lo cual los pone en una mejor situación que su contraparte Venezolana [Sin meter que el dólar ya está a 100BsF].

Aquí en Venezuela, los Estados y los Municipios no pueden emitir bonos para conseguir dinero, los peajes están eliminados para los vehículos livianos, no existe un impuesto a la gasolina [el subsidio es absurdo], y además es notorio que la recolección  de impuestos es algo deficiente. Esto quiere decir [así lo asumo y creo no equivocarme] que en Venezuela, como consecuencia, se utiliza una descomunal cantidad de recursos para subsidiar el uso del carro [o en forma más específica, el espacio dedicado a la movilidad del vehículo particular].

Una buena tarea pendiente, que no es objeto de este post, es conocer a fondo los gastos en estas áreas que realizan cada Alcaldía y Estado en el país. Un factor que pudiera indicar que en Venezuela los gastos en vialidad y su infraestructura asociada no son tan altos como trato de apuntar, es el mal estado en que se encuentran las vías. En muchos casos los Estados y Municipios no tienen las competencias, en otros la falta de inversión se muestra en la mala calidad de las vías y que los fondos pudiesen estar utilizándose para otras partidas.

Lo que debe quedar claro, tomando en cuenta todas estas consideraciones, es que independientemente de la cantidad de recursos que se usen o no [y que son considerables], la mayoría del dinero no proviene de los usuario reales de esa infraestructura. En la información que pude revisar, los Municipios Hatillo, Baruta, Sucre y Chacao dedican entre 10-15% en infraestructura, mientras que Miranda llega hasta un 25%. Sin embargo, todos los municipios tenían “Gastos que no están asignados a ninguna partida” [o algo así] que alcanzaban hasta un 20% adicional. La pregunta del millón de dólares [o 100 millones de Bolívares fuertes] seria… ¿Cuánto de esos porcentajes dedicados a infraestructura pagan los vehículos privados en impuestos u otras tarifas?

Porque el problema real es que en el AMC [al 2011] solo el 24% de los viajes son en carro a una proporción casi de 1:1, mientras que un 57% se hace en transporte público y un 18% a pie. Entonces es clave este análisis porque mientras sigamos invirtiendo tanto dinero en mantener una minoría, mientras que el 75% de las personas son afectadas por deficiente transporte público y conectividad peatonal, habría que preguntarse dónde están las prioridades de nuestras instituciones.